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MI AGRADECIMIENTO A LA “DESPROFESIONALIZACIÓN”

Infografía de agradecimiento realizada por Concepción Sanz

Tras publicar mi anterior artículo -“Desprofesionalización”-, algo cambió, y esta nueva entrada es la manifestación de un profundo agradecimiento a lo que ha provocado este término de extensión y sonido un tanto peculiares:
Desde que participo en LinkedIn, era habitual recibir recomendaciones y respuestas a mis comentarios…
Sin embargo, mi perfil y mi blog recibían pocas visitas, ningún comentario…
Al igual que en otras ocasiones, publiqué “Desprofesionalización en mi blog, lo difundí y el resultado en esta ocasión ha sido bastante diferente, tanto en el aumento del número de visitas al perfil, las recomendaciones y comentarios en LinkedIn y en el Blog, como en el número de vistas: 235 en poquito más de una semana (Y aún continúa leyéndose).
Las aportaciones han sido variadas, interesantes e importantes  -(a favor y en contra, claro)-, y también aportando otros puntos de vista. También han escrito personas que, en el fondo creo no han comprendido lo que contaba, porque no han llegado a vivir la parte de  lo que cuento.
Sobre todo, sobresale una especie de hartazgo ante tanto término descriptivo, que a la larga no soluciona mucho cuando el recorrido del desempleado está ya bastante más allá de una carrera de fondo (“reinventarse”atención, porque ya he leído un artículo de @Elena Arrieta, que nos ha dado a conocer @Beatriz Arroyo Carrasco: “polimatía, sabiduría que abarca diferentes conocimientos).
Y hartazgo  (si, lo repito), y cansancio, y desilusión por la discriminación por tema de edad, ya se sea joven o mayor de… (¿De cuánto ya? ¿Ha subido o ha bajado el número?), por no poder aplicar lo que se sabe hacer y lo que se conoce, por no poder incorporarse o reincorporarse al mundo laboral.
Sin embargo, hay aportaciones de personas con coraje, ilusión, alegría y edad unidas en alianza, lo cual anima y hace el recorrido más llevadero.
Y felicitaciones, alegría por leerlo, por poner palabras a lo que quisieran decir…

… Quizá elegí bien el título (la verdad no había que hacer mucho esfuerzo para elegirlo).
… Quizá es que el término, dadas las circunstancias de la época, lleva a pinchar en el enlace…
(… Siempre me he preguntado qué es lo que lleva a que algo tenga más o menos éxito. Y si me lo pregunto es porque algunos casos son incomprensibles. Sin embargo, “son” por algo y por ello respetables…).

Sea por lo que sea, la semana de gloria ha sido fructífera en muchos sentidos. Y como digo en algunos de los comentarios, le doy las gracias desde aquí a la técnico de empleo que me manifestó este “palabro”, que lo único que describe en realidad es que cuando entre profesión y profesión hay un espacio sin ocupar, sin desarrollar  la profesión o profesiones, éstas se difuminan en valor.
¡OJO! Se difuminan en valor y en el tiempo las profesiones que se ejecutaron, no las personas (añado yo).

Y al hilo de alguna crítica sobre la profesionalidad de la técnica de empleo y lo desafortunada que estuvo, defiendo aquí también a capa y espada además, su profesionalidad, porque es buena profesional, porque aprendí mucho con ella en los días que estuvo ayudándome a estructurar mi vida profesional en dos páginas, una vez más. Y porque me hizo ser consciente de otras muchas cosas, las que me llevaron a expresar ideas que de alguna forma estaban revoloteando en mi cabeza y no tenían salida. En ningún momento he observado que me dijera este término con mala intención. Para nada.

Bueno. Lo que voy a hacer a continuación va a ser irrepetible. Espero que no se me olvide ningún nombre:

Gracias  de todo corazón a @Manel Civico García, @Alberto Galván, @Gonzalo Romeo García, @Manuel Jigato Rubio, @Marcos Prado, @Manuel Suárez Ruiz, @Milagros Martín Guerra, @Francisco Iribarne Ramos, @Ana Pérez Pérez, @Óscar Cortés, @Luciane Cardoso, @Beatriz Casado, @Javier Fernández Martínez, @José Ignacio Pérez García, @José Alberto Castillo Cuéllar, @Lluis Quíllez, @José Moreno Díaz, @José Antonio Fuentes Martín, @Luisa Vega Ruíz, @Julio Amigo Quesada, @Luis Javier Alcalá Fernández, @Daniel Richart Alcántara, @Fernando Soto Trujillo, @Rogelio Málaga Segura, @Irene Borrel Panduro, @Darío Pla, @Carlos Vídal García-Mochales, @María José Rogel, @Roxana Daniela Chiorean, @Juan Carlos Rico Caballero, @José Alberto Ramallo Reyes, @Leonor Guijarro Guerra, @Helena Sánchez, @Lourdes Guerreiro, @María Juanes Hernández, @Eunate Iturralde, @Carlos Javier Antón Rodríguez, @Jesús María Perdiguero, @Rogelio Málaga e @Iván Falcón Herrera.

(Por favor, si alguien prefiere que su nombre no aparezca, o que aparezcan sólo sus iniciales, que no dude en comunicármelo, por favor). Aunque si estáis aquí es por algo.
Y si alguien ha participado y no le he mencionado, que me lo comunique también, por favor. Simplemente, es que me lo habré saltado).

Mi más sincero agradecimiento además, a @Luis Bona López, quien con su sabia y generosa respuesta a mis dudas, ha contribuido a que este artículo de agradecimiento llegue a ser publicado ya sin duda alguna.

Muchísimas Gracias a todos por vuestros por vuestras aportaciones: Inmensas historias y experiencias personales resumidas en breves líneas.

“Gracias por dar lugar a este giro de unos cuantos grados”. 
Concepción Sanz.


Puede difundirse y comentarse, si se considera de interés. Gracias.


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"DESPROFESIONALIZACIÓN"

"Amanecer" (Concepción Sanz)
Tras unos cuantos años… largos… estudiando, ejerciendo una profesión. Tras haberse formado una y otra vez -no porque te lo recomienden, sino por propio interés-, tanto en la materia profesional como en tantas otras…

... Tras pasarse mucho tiempo dando más de dos vueltas participando, colaborando y otros tantos… “andos” en diferentes eventos, cursos, seminarios… … … …

Un buen día se encuentra uno/a en situación de desempleo.  Y a dicha situación le añadimos que “todos vamos cumpliendo años(que de esto sólo se salva el que se va para el denominado “otro barrio”).

… Haga Ud. esto, haga Ud. lo otro, participe aquí, apúntese en tal o cual portal de empleo, agencia de colocación, haga el currículum de tal o cual forma... ... ...

Hace años me di cuenta de que era necesario “reinventarse” (Me sonrío recordando la primera vez que leí dicho término en algún artículo de recomendaciones profesionales para desempleados años después).

Bueno, pues tras la reinvención y seguir buscando empleo, tras continuar buscando información útil, tras varios cursos más o menos satisfactorios y sin fruto para un puesto laboral, tras buscar e incluso cambiar de profesión, de emprender, de utilizar todo lo que sabes, tras el uso de una página web, la apertura de un blog, el networking, la participación en redes sociales, tras poner en marcha las buenas recomendaciones de los posts de Linkedin, de otros blogs, coaches… … … …

... Continúa pasando el tiempo...

Y tras todo esto uno/a se va dando cuenta de que no es un parado, sino de que se está desempleado, y de que lo que está haciendo es “reencontrarse(lo cual está  ya muy lejos del repetido reinventarse de los últimos años).

... Y sin embargo, continúa pasando el tiempo...

Este es el resumen de una trayectoria… ¿profesional? ¿O más bien es el trayecto de una vida más allá de lo laboral?

… En mi caso, prefiero quedarme con todo lo aprendido ya que a mí siempre me sirve y siempre va conmigo. Porque en la esencia de este trayecto lo que he encontrado es un profundo conocimiento sobre mí misma, que se une a lo que no es laboral…

Sin embargo, el día en el que me reencontré con un montón de datos curriculares y ante la toma de consciencia de que no sabía cómo hacer un currículum con todos ellos, fui a la oficina de empleo donde me ayudaron a reordenar toda una parte de mi vida –una vez más-, en dos caras de papel.

De aquella experiencia, aprendí a ser eficaz con las palabras, a valorar cada línea escrita como si fuese oro… hasta que llegó a mi diccionario una nueva palabra:

“Está Ud. DESPROFESIONALIZADA, -me dijo el técnico de empleo-.

¿Y esto qué es? Pues voy a intentar describirlo de esta preciosa forma:

Pasado el tiempo, y asumida esta situación tras el shock inicial, puedo decir que la desprofesionalización es algo parecido a un destierro. Todo sirve, todo está ahí y sin embargo, parece que no se ha llegado a ninguna parte.

Aunque seas positivo mucho más que muy positivo-, la desprofesionalización es algo así como una condena en la que la única esperanza que queda es que las empresas vean más allá de la profesión o profesiones que se hayan tenido, que vean más allá de la edad por exceso o por defecto, más allá del listado de formación que solicitan y que es seguro que nunca encuentren, y que valoren el famoso “perfil” observando lo que es en realidad, es decir, la esencia de la persona.

… Más allá de únicamente buscar trabajo y de hacer todo lo que ahora se recomienda como necesario para encontrar empleo, y de poner a la luz todo lo que tú mismo creas, la desprofesionalización es un horizonte en el que se vislumbra que las empresas te descubran, te encuentren y se llegue a un acuerdo bueno para todos, considerando incluso la situación personal actual.

Y Uds. ¿En qué grado de desprofesionalización se encuentran? ¿Habían oído hablar de este tema?

Concepción Sanz Rodríguez.


Puede difundirse y comentarse, si se considera de interés. Gracias.


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